8 de septiembre de 2026

El BCE subirá los tipos en septiembre, pero el verdadero debate estará en diciembre

Fondos de Inversión

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[Comentario Germán García Mellado]

El Banco Central Europeo elevará prácticamente con certeza el tipo de depósito en 25 puntos básicos, hasta el 2,50%, en su reunión del 10 de septiembre. La decisión está completamente descontada por el mercado y responde a la persistencia del shock energético, en un contexto en el que la economía de la eurozona está mostrando una resistencia mayor de la prevista.

Más que el movimiento de septiembre, la atención estará en las señales sobre los próximos pasos. Christine Lagarde probablemente mantendrá un tono prudente, reiterando que las decisiones se adoptarán reunión a reunión y en función de los datos. El objetivo será conservar toda la opcionalidad posible y evitar presentar esta subida como el inicio de un ciclo prolongado de endurecimiento monetario.

El principal riesgo continúa siendo la inflación. La tasa general alcanzó el 3,3% en agosto, aunque el repunte se explica esencialmente por la energía. La inflación subyacente bajó al 2,4% y, por ahora, apenas existen evidencias de efectos de segunda ronda sobre los salarios o las expectativas de precios. Al mismo tiempo, el crecimiento subyacente de la eurozona se mantiene alrededor del 0,3% trimestral, reduciendo la urgencia de adoptar una posición más cautelosa por motivos de actividad.

El BCE probablemente revisará al alza sus previsiones de crecimiento e inflación y advertirá de que los riesgos para los precios siguen sesgados al alza. El gas europeo ronda los 70 euros por megavatio hora, muy por encima de los 45 euros contemplados en las proyecciones de junio, lo que eleva la posibilidad de que el encarecimiento energético termine trasladándose al resto de la cesta de consumo.

Aunque las últimas decisiones se han adoptado con bastante consenso, comienzan a apreciarse mayores diferencias dentro del Consejo de Gobierno. Los miembros más restrictivos pueden defender otra subida en diciembre, hasta el 2,75%, apoyándose en la persistencia del shock energético y en la resistencia de la economía. Las posiciones más moderadas argumentarán que no debería llevarse la política monetaria a terreno claramente restrictivo mientras el repunte inflacionista continúe concentrado en la energía y no aparezcan efectos de segunda ronda.

El listón para sorprender al mercado es, en cualquier caso, elevado. Los inversores ya descuentan una subida adicional en diciembre, un tipo de depósito próximo al 3% en 2027. Por ello, será difícil que Lagarde genere una reacción adicional de carácter restrictivo. La reunión de septiembre parece resuelta; la verdadera incógnita será si el BCE valida las expectativas del mercado para los próximos meses o intenta contenerlas.

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